Hay dos razones por las que las personas decidimos cambiar:
Porque aprendimos lo suficiente para querer hacerlo…o porque nos han herido lo suficiente para tener que hacerlo…
Cualquiera de las dos razones implican la certeza de que si no cambias, tendrás consecuencias con las que no quieres vivir.
Si estas decidido (a) a exponerte con la honestidad necesaria y a elegir de manera responsable el crecimiento para tu vida, entones yo soy la persona con la que puedes contar.
Ofrezco ser el espejo revelador de tus destrezas y recursos, y caminar junto a ti para ayudarte a encontrar tu verdadero ser, el que es perfecto y completo! El te impedirá perderte de nuevo en aquellas viejas historias del pasado…
En el camino descubrirás que donde enfocas tu atención, esta tu corazón, y donde esta tu corazón está tu realidad. Y, que sólo tú tienes el poder de construir tu realidad.Poder que no puede ser delegado.
Lo que te ofrezco no tiene recetas, son experiencias, pequeños y efectivos pasos con los que te irás recorriendo poco a poco.Tampoco tiene frágiles varitas mágicas; pero si el poderoso hechizo de un camino: El autodescubrimiento.
Bienvenidos a la aventura del Coaching Estratégico!!
Este es el primer paso que darás para empezar tu trabajo de crecimiento personal. Se dice fácil, pero requiere de coraje, dedicación y entega a la tarea mas importante de tu vida: Conocerte!
Cuenta conmigo!
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A)Doce
gerentes de diversas divisiones nacionales se reúnen para tomar decisiones de
extrema importancia, que resultarán en cambios de gran impacto organizacional. Llegan
a acuerdos y todos salen satisfechos. Dos meses después deben reunirse por la
misma razón, con menos tiempo para las decisiones y por supuesto más
estresados.
B)Un alto
gerente se reúne con su equipo de trabajo para planificar el trimestre. Durante
cinco horas discuten y acuerdan los respectivos planteamientos. Tres meses
después, convoca otra reunión para reclamarles por su incumplimiento y falta de
responsabilidad.
¿Te resulta familiar? Cuántas
reuniones "perfectamente conducidas y planificadas" no tienen éxito
en la consecución de sus objetivos.
¿Para qué se reúne la gente?
Pues es unatendencia del cerebro reptil genéticamente
instalada para SOBREVIVIR.
Cuando la especie humana tenía que protegerse de un medio ambiente, atestado de depredadores,
acechando y devorando, un ser humano solitario, era presa fácil, totalmente vulnerable y en constante riesgo. Este
instinto/reflejo primitivo de sobrevivencia, a nivel individual, tenía un corto repertorio de comportamientos:
luchar o huir.
Por lo que pertenecer a una tribu, era literalmente vital, ya
que unidos podían desarrollar estrategias (un avance para el repertorio
individual) y así cazar en lugar de ser
cazados. Y eso incluía proteger la “territorialidad” de las “tribus distintas de la nuestra”
Hace
40.000 años aparecieron los primeros hombres de cro-magnon que podríamos
denominar indudablemente como HUMANOS.
Nuestro cerebro moderno,
compuesto por 1) el cerebro reptil, 2) el cerebro emocional ó límbico-hipotalámico
y 3) el neocortex, este último que hace al ser humano “el más inteligente del
planeta” está inextricablemente atado a los dos primeros, los cuales le llevan
al neocortex unos 4 millones de años de
ventaja (Si contamos los primeros "homo erectus").
Tenemos tres cerebros, pero
sólo uno es racional.
Viajando a nuestros tiempos modernos y a las
reuniones.
Nos reunimos porque solos, no
lo logramos. Pero al mismo tiempo, quienes asisten a esa reunión, llevan
consigo su cerebro reptil, enmarañado con el emocional, impactando al neocortex,
con
formas modernas del
reflejo pelea / huída.
Así que aunque nos
necesitamos unos a otros, si nos sentimos amenazados, decepcionados,
frustrados, actuamos desde estos reflejos.
En nuestro ADN existe la memoria de eras de supervivencia cruel donde
peleábamos con lanzas y huíamos a los bosques.
Actualmente el
ataque físico lo sustituimos con tácticas como recortar fondos, lanzar un
ultimátum, con chantaje emocional, no hablar.
En lugar de huir, no prestamos atención en las
reuniones, no devolvemos llamadas, revisamos
nuestro celular, y hacemos promesas que no cumpliremos.
Ahora que contamos con el lenguaje, también hemos
desarrollado un híbrido curioso de “pelea / huída” y es la“Agresión Pasiva” Ej: Hacer comentarios desagradables sobre el otro. Minar solapadamente el
apoyo a los proyectos del otro, tener agendas ocultas, encontrar excusaspara no responder a una petición ó pases de factura.
TODO
ESTO OCURRE EN SILENCIO
Partiendo del entendido de que estos profesionales son competentes,
inteligentes y quieren, de buena fe, remar hacia una misma dirección. Todo lo
mencionado ocurre y no siempre es consciente.
Si vives en
carne propia lo anteriormente señalado y tienes la responsabilidad de liderar
reuniones, te sugiero, para minimizar estos “reflejos”:
Asegúrate de tener la
confianza y respeto de tu equipo. Nadie se abre a quien le genera desconfianza.
Los compromisos son más sólidos cuando sesiente respeto genuino por esa persona. No miedo, respeto.
Empieza la reunión con un “calentamiento”.
Tomate 5 u 8 minutos para relajar a los participantes, ya sea con comentarios
divertidos, o un buen chiste. La risa crea estados alterados de conciencia
beneficiosos para la creatividad, la cooperación y la confianza. (dixit Milton Erickson)
Haz calentamientos, cada vez
que baje el nivel de energía de los asistentes.
Chequea al azar de vez en
cuando que hagan un resumen de lo conversado hasta ese momento y pide si
alguien piensa que hay una mejor manera. Eso anima al grupo a participar sin
miedo.
Pregunta, pregunta,
pregunta. Es efectivo para movilizar al grupo a ofrecer lo mejor de su Cociente
Intelectual a favor del proyecto.
Ofrece feedback positivo al
finalizar la reunión. Todos llevamos un niño interior que gusta de jugar y
recibir reforzamiento.
No escatimes tus
observaciones positivas
Se generoso con los
reconocimientos.
Espera lo mejor de tu
equipo. El “Efecto Pigmalión” existe y funciona.
Sonríe!
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Tadeo Casañas, el ordeñador de nubes que salvó a la gente de El Hierro
En 1948 Tadeo Casañas salvó a los habitantes de El Hierro de la sequía gracias al agua de niebla.
En
la actualidad se llegan a recoger 35.000 litros de litros de agua de
niebla potable y se vende embotellada con el nombre de Alisios
Cuatro días antes de cumplir los 97 años, don Tadeo Casañas recuerda la noche en que salvó de la sed a los habitantes de El Hierro.
Sentado en el sofá de su casa, pide perdón porque confunde las
historias, se le quedan a la mitad, vuelve una y otra vez a los muertos,
la cantidad de muertos que vio tirados en la batalla del Ebro,
vuelve a la trinchera en la que durmió acurrucado con un compañero que a
la luz del día resultó ser otro muerto más, vuelve a la novia que tuvo
entonces en Sant Sadurní d'Anoia, en cuya casa se alojaba a veces.
-Ella se acostaba con su madre y amanecía conmigo-, cuenta tres veces, y se ríe las tres.
Pide
perdón porque confunde las historias, pero hay algunas que narra de
corrido. Las que resisten en la memoria, a los 97 años, cuando todas las
demás se han desintegrado: las historias de la guerra, las historias
del amor y las historias de la sed. En 1948 no llovió ni una gota.
Los pozos de la isla de El Hierro se secaron, las tierras se
agrietaron, los frutales se marchitaron, las vacas y las ovejas se
morían. Los humanos no morían, porque un barco cisterna traía agua desde
Tenerife
y un camión repartía las cubas casa por casa, pero muchas familias se
arruinaron. La sequía empujó la gran emigración clandestina aVenezuela: 12.000 canarios se apretaron en 94 veleros para cruzar el Atlántico entre 1948 y 1950.
-Yo
tenía una escopeta. Bastante mala, pero escopeta -dice don Tadeo.
Cuando no habla, se queda encogido en el sofá con los ojos casi
cerrados, con el cansancio de un siglo. Cuando habla, se apoya sobre las
manos, se incorpora, abre los ojos como un búho-. Subía a las tierras
que tenían mis suegros, en la parte alta de la isla, a ver si cazaba
alguna paloma. Solíamos tener ovejas allí, pero aquel año se nos morían.
Me construí una caseta y subía a dormir, para salir a cazar con el
amanecer. A la caseta le hice el techo con ramas de brezos. Una noche me
desperté porque estaba goteando dentro de la caseta. Era la niebla, que
se condensaba en los brezos y goteaba.
Don Tadeo tuvo una idea. Cortó
varias piteras -las hojas largas, duras y acanaladas del agave- y montó
un acueducto rústico desde el techo de brezos hasta un aljibe en el que
solían recoger lluvia y que estaba seco desde hacía meses. En pocas
horas se llenó con el goteo de la niebla.
-Les dije a mis vecinos
que les llevaría agua hasta sus casas, si me dejaban unas planchas de
zinc, las que usaban como techo de las cuadras.
Montó las
planchas para recoger más agua de los brezos, instaló una tubería que le
cedió el ayuntamiento y consiguió un chorro que bajaba desde la montaña
hasta el pueblecito de Tiñor: daba 14 litros por minuto. En plena sequía, don Tadeo ordeñó la niebla y salvó a sus vecinos.
Don Tadeo insiste en que no inventó nada. Él simplemente observaba nubes y leía libros. -A mí me llaman el sabio de El Hierro y yo lo que soy es un ignorante muy grande.
Ahora me estoy muriendo, pero molesto a la gente con preguntas porque
quiero saber un poco más. Casi no fui a la escuela, sólo aprendí a leer y
las cuatro reglas. Pero leía mucho. Sobre todo El Quijote. Y los libros de Historia. Yo sabía que los bimbaches sacaban agua de la niebla.
Lo contaron los primeros conquistadores europeos, los normandos Bethencourt y La Salle,
y muchos se lo tomaron a chufla. A principios del siglo XV explicaron
que en la isla de Ezero, hoy El Hierro, los aborígenes bimbaches tenían
«un árbol sobre el cual todas las tardes se sienta una nube blanca, que
destila agua por las hojas abajo, de la cual beben los vecinos y todos
sus ganados». Las crónicas castellanas, cien años después, repitieron la
historia de la isla «seca y estéril» a la que Dios había provisto con
un «árbol milagroso» que daba agua. Los nativos lo llamaban garoé
y excavaban estanques en su base para acumular el líquido. Pero El
Hierro era la isla más occidental, el fin del mundo conocido, un
territorio casi mitológico. Y la historia del árbol milagroso sonaba
como tantos relatos de los mundos recién descubiertos: pura invención,
para autores racionalistas como Feijóo. No era magia, no era leyenda. Es física, sencilla y hermosa:
los vientos alisios chocan con la cara norte de El Hierro, el aire
húmedo sube por la ladera y se va condensando un mar de nubes. El árbol
garoé crece en un emplazamiento perfecto: a mil metros de altitud, en la
parte más alta del barranco de Tigulate, una hendidura por la que sube
la niebla desde la costa hasta la montaña. Es un tilo de tronco esbelto
que se abre en una copa amplia y ramificada: ideal para atrapar el
vapor, que se condensa en las ramas y empieza a gotear. El árbol está
siempre empapado, rebozado de musgo, sobre una tierra húmeda, blanda,
olorosa. Y en su base se ven las albercas excavadas por los bimbaches,
depósitos de tres y cuatro metros de profundidad, donde se acumulaba
-donde se sigue acumulando- el agua del árbol milagroso.
Un ventarrón derribó el garoé
legendario en 1610. El tilo actual lo plantaron en el mismo sitio en
1949, poco después del experimento de don Tadeo con los brezos. Y hubo
otros atrapanieblas en los años posteriores, que observaban las brumas,
elegían los árboles adecuados y excavaban depósitos debajo de ellos,
como cuenta el ingeniero Isidoro Sánchez. Habla de la sabina del pastor Juan Bartolo, que obtenía agua abundante para sus rebaños, o la sabina del guarda Zósimo Hernández,
que recogía miles de litros en dos depósitos, para dar de beber a los
cientos de romeros que cada cuatro años cruzan la isla bailando y
portando a hombros la imagen de la Virgen de los Reyes.
Los
herreños dependían del ingenio de un pastor o de un guarda para no pasar
sed. Y no tenía por qué ser así. La sed era una consecuencia política,
consecuencia de una cierta organización social, según el geógrafo Carlos Santiago Martín. En las zonas medias y altas de El Hierro llueve tanto como en Pamplona, Burgos o Huesca.
Pero la isla es muy joven: un montón de rocas volcánicas que acaban de
emerger, un terreno que aún no se ha compactado, y las aguas se escurren
por las grietas hacia el subsuelo. No hay ríos, no hay lagos, pero
bastaban unos pozos para extraer agua abundante de los acuíferos. Martín
explica que los grandes propietarios de tierras de El Hierro nunca
quisieron invertir en tecnologías hidráulicas y que frenaron cualquier
amago de obra pública. Con los pozos escasos que ellos controlaban, les
bastaba para mantener su ganado y sus cultivos, incluso vendían agua a
los campesinos. «La posesión de agua es una extraordinaria herramienta
de poder», escribe Martín. En la década de 1970, cuando algunos
propietarios quisieron ampliar la producción de plátanos para
exportarlos, se perforaron los primeros grandes pozos. Hasta entonces,
los herreños se las apañaban con métodos rudimentarios: acumulaban agua
en los huecos de los troncos, en pequeños estanques en el monte, en los
patios de las casas. Y cuando llegaba un año seco, ay.
-Teníamos
que bajar con una garrafa hasta la fuente de Timijiraque, que está en la
orilla del mar, llenarla y vuelta -dice una anciana en Casa Goyo, el bar que está cerca de la casa de don Tadeo, a mil metros de altitud sobre el mar, a mil metros sobre la fuente. Medio siglo después,
en las Canarias son capaces de ordeñarle miles de litros a la niebla
con un invento sencillo. Cerca del árbol garoé, en la cumbre de
Ventejís, se levantan seis rectángulos verdes como seis fichas de
dominó, de cuatro metros de altura: estructuras de aluminio envueltas en
una malla. Son los captadores de niebla creados por el ingeniero
agrícola Theo Hernando, tinerfeño de 35 años, quien se inspiró en las
redes atrapanieblas que tendían los chilenos en el desierto. Hernando
desarrolló este modelo tridimensional con una ventaja clave: resiste
vientos mucho más fuertes. Y por eso produce más agua.
Cuanto más
veloz pasa la niebla, más gotas deja en las mallas. Antes debían plegar
las redes en cuanto soplaba un poco fuerte, pero este modelo soporta
vientos de alerta naranja, hasta 70 km/h. Y gracias a eso han pasado de
recoger una máxima de 140 litros diarios con un captador, a recoger
1.350.
El goteo de los seis captadores de Ventejís se
acumula en una gran piscina, como reserva para incendios. La empresa
Agua de Niebla también instaló otros 27 captadores en Gran Canaria, para
obtener agua de consumo humano. Empezaron a embotellarla y a venderla
en 2014, con el nombre de Alisios.
-Es un agua muy pura, porque la recogemos de las nubes sin que toque el suelo -dice Ricardo Gil,
tinerfeño de 54 años, socio de Agua de Niebla-. Así que tiene muy pocos
minerales. Por eso es un agua perfecta para hacer té o café, porque no
añade nada al sabor original. Y queremos hacer pruebas para producir
cerveza con agua de niebla, también ginebra, whisky, vodka.
Recogen el agua de niebla en las Canarias, pero Gil dice que sería fácil instalar "huertos hídricos" en muchos otros lugares.
-Llegamos a recoger 35.000 litros de agua potable en el mejor día,
en una superficie de apenas 350 metros cuadrados. Eso se podría
multiplicar mucho. Y es una tecnología sencilla y baratísima, que no
consume ninguna energía, no produce residuos, no agota los recursos
hídricos. Tiene un potencial enorme. Pero necesitamos estudios, un mapa
de nieblas, necesitamos financiación para fabricar más captadores y
permisos para instalarlos... Tenemos un recurso muy abundante, sabemos
obtenerlo de manera sencilla, solo falta que nos hagan caso.
Hernando
planea sacar en enero el agua embotellada Garoé, con esa evocación al
árbol sagrado de los bimbaches. Yo no inventé nada, dice Hernando, solo
miré a la naturaleza y a lo que hacían los antepasados: viento, niebla y
un obstáculo para que las gotas se condensen.
-Yo no inventé nada -dice
don Tadeo, incorporado en su sofá, agarrándose al andador-. Se gastan
millones para llevar agua de un sitio a otro, y en las cumbres se está
perdiendo toda esa agua de niebla que podría bajar sola. En la montaña
la niebla viene rabiando. Hasta las pestañas producen agua, cuando la
bruma choca con ellas. Solo hay que recogerla.
La euforia se
colaba por mis poros; no lo comprendía, parecía la reacción retardada a una
buena noticia.
Desperté cantando.
Alabando la primavera. Luego, en el cafetín, conocí a una muchacha, fue unas de
esas conversacionescasuales por
sentarnos en la misma mesa.
Se graduaban los
de Ingeniería y todos se hallaban en el cafetín, cuando a pareció una señora (
una madre, tenía que serlo) frente a nosotras abrazo a un muchacho y besándolo
le dijo: ¿ Que tal mi ingeniero?. El se ruborizó y sonrió. Nosotras
intercambiamos miradas…
-¿Que estudias? Me
preguntó.
- Psicología,
respondí.
-Yo ingeniería,
séptimo semestre ¿ y tu?
- Estoy en mi último
año.
Ante mi
respuestasus ojos se iluminaron como si
fuera “su último año”. Alzó el tono y sonrió ampliamente. ¡Que felicidad,
pronto serás tu quien este vestida de gala! ¡Que chévere!
Se despidió y yo
me quedé sintiendo que la euforia se hacía más y más intensa.
Todos los años
pasados volvieron a mí de pronto…la clase teórica de Gómez. El show de Gomez,
siempre fue el mejor showman, lo amaba. El laboratorio de Neuro y los sapos!!
Qué horror, esos pobres sapos!!! Moravia y Psicometría, como si la oyera …“para
comprender el principio de homocedasticidad…”
Dios! Que momentos…y
que lejanos me parecen ahora.
De pronto lo
entendí. El esfuerzo lo hizo. Todo parece tan fácil ahora. Siento que no me
costó nada. Olvidé el cansancio y las frustraciones. Sólo buenos, irrepetibles
e inolvidables momentos.
Quise regodearme
un poco en los recuerdos. Recorrer a modo de agradecimiento y despedida estos
módulos, jardines…sus árboles…su
brisa…su olor a libros, a conocimiento, aprotestas por calificaciones, a algarabía juvenil.
Cómo amo esta
Universidad, durante estos años fue mi segunda casa. De 7 am a 10 pm ¡Qué
barbaridad de horario!
Cuando me vaya,
todo continuará igual. Se hablara de calificaciones, del rally. Se verá el
mundial de futbol en el cafetín y Manolo hará rebajas del 50% en Mayo. Las trinitarias
y los árboles florecerán y el Padre Azagra
se desvelará por sus tesistas, Gustavito Peña masacrará a la población de
tercer año, en Psicología Experimental, con su arma secreta: “El Factor Alfa”…o
era beta? Ya no me acuerdo!
Las golondrinas
seguirán anidando en tus ventanas y mi querido padre Wyssembach continuará
trabajando por los desposeídos. A principios de año Alexis Russel y su conjunto
sonará “Fantasía Criolla”
La pérdida de la autoconfianza suele estar precedida por eventos
repetitivos de duelos y frustraciones, que instalan emociones y pensamientos
de fracaso.
Reveses sostenidos en el tiempo pueden generar la actitud de “Siempre
todo me sale mal” “Soy un fracaso” ” Nunca lograré lo que quiero “
Nadie me quiere”.
Estas conclusiones son sumamente peligrosas, si las permitimos
anidarse en nuestra psiquis, pues esculpirán nuestra realidad futura. No te
fastidiaré con hallazgos neurológicos que comprueban lo que digo. Están
publicados.
¿Por qué es más fácil alimentar más pensamientos y emociones negativos que
positivos?
Venimos de una civilización que nos ha enseñado y
cultivado la culpa, la vergüenza, el pesimismo, que la vida es dura, que somos
pecadores y un largo etc de negatividades, que literalmente están tatuadas en
nuestros ADN socio-cultural. Estas declaraciones que matarán cualquier
vestigio de autoestima, autovalor y auto confianza, serán repetidas mas
tarde en nuestros sistemas familiares y educativos bajo otras variaciones
agregadas sobre el mismo tema.
Si observamos a los niños pequeños, podemos conocer lo que significa
ser feliz. Esta capacidad nace con nosotros. Venimos equipados para
abordar la vida desde el asombro, la curiosidad, la vulnerabilidad, y la
maravilla. Ellos no necesitan razones para reírse. El descubrimiento es
su propósito de vida y el bienestar su contexto.
Luego los “socializamos” y allí, inoculamos siglos y siglos de reglas, de
condiciones para ser amados, para ser alguien en la vida, normamos
lo que deberían ser. Les damos el claro mensaje de que ser ellos
mismos, no es suficiente y de paso les heredamos nuestros modelos
del mundo, que suelen ser bastante lúgubres y pesimistas.
A pesar de vivir en una época bombardeada de información, de libros de
autoayuda y multiplicación de gurúes, cada uno con un método de
alcanzar la iluminación, seguimos tendiendo a regresar a los niveles de
desesperanza, soledad, separación.
Se requiere de hacer una consiente, persistente y estratégica limpieza de
estas creencias limitantes y al fin revertir su efecto nocivo en
nosotros, nuestra familia y nuestra sociedad.
Hoy es el mejor día para empezar. No lo postergues más. No hace falta
que te hagas de una nueva carrera, trabajo, casa o sueño. Decídete
a desmantelar las conversaciones destructivas contigo mismo y con los demás.
Decídete a ser el dueño de tu cabeza y tu corazón junto con lo que entra
a ellos.
Si estas triste. Piensa en atardeceres y delfines. Baila, canta! Estrena
ojos nuevos.
Si estas furioso. Haz el amor. El orgasmo es incompatible con la emoción de
la ira.
Si estás envidioso, cocina para los desamparados. Siempre habrá alguien que
estará mejor o peor que tu.
Si... la vida tiene sus Cimas y sus Abismos. Si... en la vida perdemos y
ganamos. Si... a veces se debe y se tiene que llorar.
Y...estas vivo...No permitas que siglos de victimización se perpetúen con
tu anuencia.
Como toda destreza olvidada…sólo PRACTICA Y RECORDARÁS CÓMO ES QUE ERA SER
FELIZ!!